Fetish Felix: Nuestros cinturones de castidad para el hombre, para hombres son de acero noble - todo el que lleva un cinturón de castidad de nuestra marca exclusiva Chastity Steel, ejercita el autocontrol para un juego placentero.

Una historia erótica

Chastity Steel es nuevo para mí. Mi compañero, con quien me gusta salir a tomar un Martini después del trabajo en alguna de las After-Work-Parties en boga, empieza a entrar más en detalles personales después de unas copas. Lleva Chastity Steel desde hace unos días. Ahora mismo también lo lleva. Según él, la sensación en toda su zona más erógena es la mejor que haya podido experimentar nunca. Me quedo asombrado cuando, sin ningún tipo de rubor, miro hacia la zona de sus partes nobles. No se aprecia en absoluto que lleva un cinturón de castidad.

- No ves nada, ¿verdad? - me dice mientras confirma lo que yo pensaba-. Y no es sólo que no distingas el cinturón de castidad por el corte ancho del traje. Cuando llevo vaqueros, tampoco se me nota nada. Eso sí: sólo yo sé qué virguería recubre mi piel. ?Sus ojos brillan y él sigue contando que al principio tuvo que convencer a su señora de lo divertido que podía ser un cinturón de castidad, pero que ahora ella es el ama de llaves más caliente de todas.

Fetish Felix: Nuestros cinturones de castidad para el hombre, para hombres son de acero noble - todo el que lleva un cinturón de castidad de nuestra marca exclusiva Chastity Steel, ejercita el autocontrol para un juego placentero.

Me comenta que le permite librarse "del acero" en los momentos más inesperados, para que la posea lleno de éxtasis y pasión.

Por lo que dice, se trata de momentos en los que en realidad él no cuenta para nada con la liberación concedida por su reina de las llaves.

Me sigue comentando que cada día intenta hacerlo todo bien para ella, a fin de poder quitarse el cinturón de castidad como premio y vaciar todo su frenesí en su ama. Sin embargo, todo lo que consigue de ella son caricias en la parte interior de su muslo, tocamientos delicados en su trasero y besos en los lóbulos de las orejas. Y justo cuando piensa que va a reventar de éxtasis y que a ella le está pasando lo mismo, entonces ella se aparta y lo deja en su cárcel de placer.

Según él, Chastity Steel es muy agradable. Parece ser que incluso en los momentos de absoluta excitación, tampoco nota demasiada opresión; sólo la justa para hacer incrementar su placer. Me invade el pensamiento que yo también tengo que tener un cinturón de castidad de Chastity Steel. Lo hablo en casa con mi compañera. Hasta ahora he sido yo siempre quien ha llevado la iniciativa en la cama. La poseo cuando y donde yo quiero y a ella le está más que bien.

Es muy importante para mí que mi compañera quiera participar en la realización de mis fantasías. Me pongo a mil pensando que ella podría convertirse en el ama de llaves con poder de decisión sobre mis impulsos.

¿Cómo lo ves? - le pregunto. Ella me dice que encuentra mi propuesta algo sorprendente, pero que cree que le puede hacer gracia y que puede ser placentero. Así pues, pedimos el cinturón de castidad. Sólo tengo que especificar mis medidas y hacer el pedido a Fetisch Felix por Internet. El proceso es discreto, rápido y sencillo. Estoy muy contento de poder tener en mis propias manos el cinturón de castidad de Chastity Steel dentro de poco tiempo. Casi no me puedo contener. Pero, ¿cómo me lo voy a colocar? Es genial que con el paquete vengan también unas indicaciones de uso. Mi compañera me ayuda a colocar el frío acero sobre mi piel y a cerrar el cinturón. Se nota que se está divirtiendo. Se queda la llave y la coloca en su escote. ?Si te portas bien, te liberaré. ?me dice. Y yo ronroneo como un gato. Este juego me enciende de verdad.

Fetisch Felix| correo electrónico  info@fetisch-felix.de

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